El universo del nail art se prepara para un 2025 ecléctico, donde la sofisticación de los tonos neutros convive con propuestas temáticas audaces. Mientras las pasarelas y los salones de belleza dictan el regreso de la elegancia atemporal, el mes de febrero se desmarca de los convencionalismos románticos para abrazar una estética mucho más oscura y vanguardista. Analizamos las tendencias que dominarán el año y la inesperada vuelta de tuerca para el día de los enamorados.
La paleta cromática del año: vuelta a los básicos
Si algo define las predicciones para esta temporada es el retorno a la esencia. El rojo, color clásico por excelencia, mantiene su hegemonía aportando un aire de sofisticación que jamás caduca, aunque este año los matices más oscuros serán los protagonistas indiscutibles. En esta línea de elegancia discreta, el marrón con subtonos cálidos se perfila como el nuevo neutro imprescindible; según Rosa Roselló, directora de formación de Druni, su versatilidad le permite adaptarse tanto a looks casuales como de etiqueta, favoreciendo a todo tipo de pieles.
Por su parte, el denominado baby pink y la gama de los nudes confirman esa tendencia de “vuelta a los básicos” que impera tanto en moda como en belleza. Sin embargo, la gran revelación invernal son los grises. Sofya Khasanova, copropietaria de Siberia Salón, adelanta que esta tonalidad es el must de la temporada, especialmente cuando se presenta con acabados perlados o combinando varias intensidades en una misma mano.
Para quienes buscan algo más vibrante sin perder la elegancia, el morado oscuro se consolida como una opción lujosa, equilibrando diversión y refinamiento, sobre todo bajo efectos nacarados. Y no podemos olvidar el naranja, que promete acompañarnos hasta diciembre realzando el bronceado, ya sea en sus versiones pastel para las más discretas o en acabados brillantes para las atrevidas.
Texturas hipnóticas y efectos visuales
Más allá del color, 2025 es el año de las texturas. Los esmaltes reflectantes, que ya causaron furor anteriormente, siguen vigentes gracias a su capacidad para transformar la manicura bajo la luz artificial. A esta corriente se suma el incombustible efecto “ojo de gato”, un diseño magnético que ahora se adapta a tonos neutros para conquistar incluso a los perfiles más conservadores.
Desde Semilac apuntan también hacia el acabado vidrioso, una técnica sutil que otorga a la uña un aspecto cristalino y pulcro. No obstante, la innovación llega también a través de la reinvención de la manicura francesa, que abandona su tradicional línea blanca para incorporar tonos oscuros o destellos de purpurina, modernizando un clásico que funciona tanto en uñas cortas como largas.
Inspiración temática: del mar al horóscopo chino
Las temáticas figurativas ganan terreno. El estilo Fisherman core trae la estética marinera a nuestras manos con estrellas, olas y algas, evocando un verano eterno. Paralelamente, la influencia de figuras como Hailey Bieber ha popularizado las Cherry nails, un diseño frutal que combina a la perfección con la manicura francesa o los lunares. Para las amantes de lo exótico, las flores tropicales inspiradas en Hawái ofrecen una explosión de color capaz de levantar el ánimo en cualquier estación.
Asimismo, el calendario lunar marca tendencia: el Año de la Serpiente inspira diseños audaces que incluyen desde ilustraciones literales del reptil hasta estampados animal print y acabados metálicos plateados, aportando un toque moderno y afilado.
‘Dark Valentine’: El romanticismo se tiñe de negro
A medida que se acerca febrero, la industria suele inundarse de rojos y rosas, pero este año surge una corriente alternativa para quienes rechazan la cursilería habitual de San Valentín. El negro se erige como el color del amor moderno, ofreciendo una estética goth-glam elegante y misteriosa.
Olvídese de los cupidos tradicionales; la tendencia actual propone reinterpretar los corazones y las flores con esmaltes de color azabache. El juego de texturas es clave en esta corriente: una manicura francesa en negro mate con las puntas brillantes logra un equilibrio perfecto entre rebeldía y distinción, evocando la sofisticación de un atuendo que mezcla cuero y seda.
Diseños conceptuales para un febrero diferente
Dentro de esta estética oscura, las opciones son infinitas. El estilo Pantyhose French imita el efecto de las medias de rejilla o encaje, combinando lunares y transparencias para un acabado sensual. El encaje negro, dibujado con precisión sobre puntas afiladas, aporta un misterio innegable. Para quienes prefieren el minimalismo, la técnica del espacio negativo permite que pequeños corazones negros o dorados floten sobre una base natural, demostrando que menos es más.
Las propuestas más arriesgadas incluyen diseños inspirados en el azar, mezclando el rojo cereza profundo con el blanco y negro para ilustrar dados, naipes o relojes antiguos. También destaca la incorporación de elementos metálicos, como cadenas plateadas en las puntas o lazos negros adornados con detalles que simulan perlas. Ya sea mediante diseños florales en tonos apagados o acabados mate con estrellas galácticas, la manicura de este San Valentín invita a explorar nuestro lado más oscuro sin renunciar al estilo.